Riqueza cultural y natural hacen de la capital de la República del Congo una de las grandes atracciones turísticas africanas. En el corazón del Congo, existen pocas experiencias tan satisfactorias como tomar un French 75 (1) en MamiWata (2), mientras se disfruta de los increíbles paisajes de Brazaville. La ciudad más poblada de la República del Congo, la capital africana, conocida por los locales como Brazza, es una antigua colonia belga llena e vida y rodeada de maravillas naturales.

FRENCH 75

1 ½ oz. de Ginebra

Jarabe de demerara

Jugo de limón

Champagne

Twist de limón

brazaville2

La vida en Brazza comienza con los vibrantes barrios de Poto-Poto y Moungali, donde la Escuela de Arte de Poto-Poto se ha rodeado de mercados de telas coloridas, arte africano y arquitectura digna de ser fotografiadas. Un paseo por centro de la ciudad albergará tesoros como el Árbol de Brazza, la Torre Nabemba (3), la Basílica de Santa Anna (4) y el museo nacional del Congo.

Sin embargo, las verdaderas riquezas de Brazzaville se encuentran a las afueras de la ciudad, internándose en la asombrosa selva del Congo. No hay como pasar la tarde en la Reserva Natural Lésio-Louna (5), conocida por se habitada por gorilas, hipopótamos, o las cascadas Loufoulakari (6), para perderse en el encanto de las maravillas africanas.

El majestuoso río Congo que da vida a Brazza, encarna el sueño de generaciones de aventureros.

Para terminar, no hay mejor souvenir que una pieza hecha a mano con las exquisitas telas congoleñas, para crear prendas tan inolvidables como una visita al Congo.