Todo está listo para un espectáculo impresionante.

La bahía de Sidney adquiere un brillo aún más mágico el 31 de diciembre.

Una noche para la celebración non-stop.

Las inmediaciones de Darling Harbour y la Opera House se llenan de color Durante unas horas acogen cada año a millones de personas llegadas de todos los rincones del planeta para presenciar un evento mundial, un auténtico espectáculo de fuegos artificiales. Además de ser uno de los emplazamientos más paradisíacos de todo el mundo, Australia también tiene el privilegio de ser de los primeros lugares en dar la bienvenida a cada nuevo año. Y no lo hacen de cualquier manera. La fiesta de Año Nuevo -Sydney New Years Eve- está considerada una de las más importantes y este 2018 no será menos. Tomen sus lugares con anticipación porque a las 6pm comienza el pre-show de entretenimiento con una exhibición de agua en el puerto seguida de un espectáculo de aviones de hélice en formación.

Es importante comenzar el año vibrando alto, por ello los ancianos de Gadigal -aborígenes originarios de la región- dan la bienvenida a los visitantes, invitando a todos a un antiguo ritual de purificación y unidad. Comienza a oscurecer y a las 9pm los primeros fuegos artificiales permiten a los más pequeños espectadores la oportunidad de ver una exhibición fantástica para dar paso a una presentación en vivo del concierto de ABC en la Ópera de Sydney. Y llega la medianoche. La celebración del nuevo año alcanza su clímax sorprendiéndonos con una increíble gama de efectos pirotécnicos lanzados desde el Sydney Harbour Bridge, la Ópera y las barcazas en el puerto. Luz, música y color en una noche de lujo, para ver, al menos, once in a lifetime